El tribunal de primera instancia rechazó la alegación de especulación en la demanda por mesotelioma.
Tras recordar que unos hombres con trajes especiales habían realizado trabajos de descontaminación de amianto en los mismos edificios donde trabajaba como ingeniero mecánico, Frank Williams Jr., víctima de mesotelioma, presentó una demanda contra Lockheed Martin y otras empresas, incluida The Boeing Company. Un juez federal concedió la solicitud de sentencia sumaria de Boeing, pero esta decisión fue posteriormente revocada por el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, que dictaminó que el tribunal inferior, al considerar la demanda "inadmisiblemente especulativa", se equivocaba y que el caso debía seguir adelante.

Se atribuye la muerte por mesotelioma de un ingeniero a trabajos de descontaminación de amianto.
El reclamación de mesotelioma La demanda presentada por el Sr. Williams fue respaldada por el testimonio de un perito sobre los niveles ambientales de amianto superiores a la media en los edificios donde trabajaba. Boeing era responsable de la custodia de los edificios, mientras que otros demandados habían suministrado el aislamiento de amianto que se estaba retirando. Si bien los trabajadores encargados de la descontaminación estaban protegidos contra la inhalación de amianto, el Sr. Williams no lo estaba.
En respuesta a la reclamación de mesotelioma, Un juez federal del Distrito Este de Pensilvania concedió la petición de Boeing para que se desestimara la demanda en su contra, al considerar que era "inadmisiblemente especulativo" suponer la presencia de suficiente amianto como para haber enfermado al Sr. Williams. En su revisión del caso, el panel de apelaciones de tres jueces rechazó esa afirmación.
Los jueces dictaminan que la "inferencia razonable" es suficiente para que la demanda por mesotelioma siga adelante.
Basándose en el uso de diferentes términos legales y su aplicación adecuada, el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito revocó la decisión del tribunal inferior. La jueza Leslie H. Southwick explicó que el término "especulación" no se había utilizado correctamente en el caso, y que lo apropiado era preguntar de dónde podía derivarse una inferencia potencialmente razonable respecto a la exposición al carcinógeno. Con base en ese criterio, coincidieron con la víctima de mesotelioma en que existían pruebas suficientes para que el caso prosiguiera. Asimismo, emitieron instrucciones que permitían que la fase de presentación de pruebas avanzara según lo solicitado por la familia.
La decisión del tribunal de apelaciones es significativa porque refuerza la idea de que los demandantes por mesotelioma no están obligados a probar la exposición con absoluta certeza en la etapa de juicio sumario. Al distinguir entre especulación inadmisible e inferencia razonable, el tribunal confirmó que los jurados pueden considerar pruebas circunstanciales, testimonios de expertos y las condiciones laborales cuando no se dispone de pruebas directas. Este fallo fortalece la capacidad de las víctimas de mesotelioma para presentar demandas derivadas de actividades de remediación de asbesto y mantenimiento de edificios, donde la exposición a menudo se produjo de forma indirecta y sin la debida protección laboral.
Lecturas adicionales: Actualizaciones de los fallos judiciales.


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